lunes, 2 de febrero de 2009

La Existencia del Hombre Celeste

Estaba recostado en la arena de la playa, cuando veía hundirse en el mar la incandescente gema del ámbar que encendía el cielo, el amor imposible de aquel hombre dueño del mar.
El mar se hizo inmenso, por el solo placer que significaba reflejar ese espacio celeste, gris, a veces dorado, y hoy en un furioso carmín, ámbito que encarceló a todas las aves. El mismo que roba pequeñas porciones de su agua salada, para que ella dance espumosa en el aire, teniendo cortos amoríos, que mueren con el llanto de estruendosas tormentas.
Es así que esa pasión desatada en los cielos, se ha repetido por la suma infinita de los días, que han dado vida al mundo. Su fruto ha enamorado al hombre celeste, que espera ansioso la decisión de su amante incondicional, por robarle ese pequeño tramo de su esencia, para devolverlo a sus profundidades cuando da por satisfecho su deseo amatorio.
El hombre celeste se ha acostumbrado a vivir condenado a esa espera atroz, y se distrae tallando las piedras de las costas, derribando pequeños cangrejos, en sus cortas excursiones por las orillas del mar, haciendo cosquillas en las panzas de enormes manatíes, y acariciando la arena de la playa.
La arena sin querer, se ha enamorado de aquel hombre, acostumbrada a recibir su toque adamantino, tras el repiquetear constante de sus olas, logrando enternecerla durante cada crepúsculo. Sin darse cuenta el hombre celeste es también culpable de ocasionar la misma desdicha que él sufre.
Y yo sigo sentado en los medanos, cuando el sol está por apagarse debajo de esa inmensa línea horizontal, que vincula a aquellos dos amantes arcaicos. Tomo un puñado de la arena, que subsiste con el peso del engaño, y de forma inmediata se desliza por los huecos de entre mis dedos, para caer de nuevo en la playa. Allí espera ansiosa la caricia del hombre celeste, que permanece impávido reflejando en el cristal, al hermoso cielo en su total esplendor.



5 comentarios:

Abutita dijo...

Precioso compañero...Simplemente PRECIOSO.

Yo tampoco se eso de los blogs, así cuando tenga que decir algo lo diré aquí, en tu "place to be".
Por cierto, me encantan las fotos del ladito, en ByN y sepia... son muy bonitas.

Si, Jeff murió muy joven!! Cómo Nick !! Estos grandes, deciden irse demasiado pronto...

Beso grande

natalia nombret dijo...

ME ENCANTA LO QUE ESCRIBES
NUNCA HAS PENSADO HACER UN LIBRO¡¡¡
SI LO HAY YO TE LO COMPRO DE VERDAD ME HACES
PENSAR,ME SACAS DEL OCIO DEL INTERNET, Y SIMPLEMENTE ME ENAMORO DE TU FORMA DE PLASMAR LO QUE SIENTES LO QUE ESCRIBES TU FORMA DE PENSAR Y TODO LO QUE LLEGA A REFLEJAR TU ESCRITURA...<3 YOU¡¡¡

Lolita dijo...

No te rías... yo me llamo Gema.

Tus palabras hacen huecos en mi alma. ¿Debo dejar que los llenes?

rayuela dijo...

Tus palabras se agrupan y se tensan en esta hermosísima historia.
Y no hay porqué cargar con altruísmos, ni propios ni ajenos.
Un beso, hombre celeste.

Rooh dijo...

Gracias por pasar!!
La verdad coincido con lo que decis sobre El Principito... no es nada del otro mundo el libro ocmo para que tanta gente lo tenga como favorito... pero si, el capitulo del zorro 100% rescatable! jeje

Me gusto mucho tu blog, lindas historias :)

Un beso grande