lunes, 29 de junio de 2009

Pasa en las peliculas...ehhh pasa en las peliculas nada mas



No soy fanático del cine, por eso si tengo que elegir una película para ver, elijo una de terror. Las elijo solo porque soy un tipo muy distraído, y en esas películas no hace falta prestar atención en la trama, porque ya vienen entendidas desde el momento en que la sacas de la caja, y lees el titulo.
Pero de tanto mirar a ese genero ya me se de memoria los clichés que suelen repetirse.
Acá algunos muy trillados:

1º)-Cinematica de 1º año de física ”M.R.U.A”(Movimiento rectilíneo uniformemente acelerado): El asesino que persigue a sus victimas, logra alcanzarlas, por más que no intente correr. Solamente acelerando el paso sabe que va a dar próximo a su objetivo. El axioma que dice “El que te persigue sin correr, es porque sabe que te va alcanzar”, es valedero de forma notoria.

2º)-Ley de Murphy sobre las caídas: En cualquier persecución, las personas que escapan de una amenaza que los acecha a sus espaldas, siempre tropiezan en el camino y se tuercen un tobillo.

3º)-Negación del peligro: Cuando alguien es testigo de un crimen, o presencia algún hecho sobrenatural que amenaza con la salud de sus compañeros, es tomado por loco al comunicarlo al resto del grupo al que pertenece, y desconoce de dicha amenaza.
La mayoría de las veces, se trata de un grupo de adolescentes confiados, que se encargaran de gastarle bromas al supuesto fabulador, hasta pasada la media hora de película, cuando ya quedan vivos solo la mitad de ellos.

4º)-Ley de escapatoria frustrada: Eludir a un hostigador, y subirse a un auto, con el afán de huir lo más lejos posible de él, conlleva por lo general, toparse con una batería descargada, o enterarse ahí dentro, que las llaves del mismo auto, no están en el tambor de arranque, ni en el gavetero, ni tampoco en el parasol del conductor (sitio donde por alguna extraña razón acostumbran a guardar alguna llave de repuesto en EE.UU, para facilitar el trabajo de posibles ladrones).

5º)-Fallas en las telecomunicaciones: En el momento preciso, donde se necesita con suma presura, realizar un llamado pidiendo ayuda; no importará desde que lugar estés llamando, ni la marca de aparato celular que utilices, jamás existirá cobertura.

6º)-Cura del hipo: En los momentos de suma tranquilidad, en el que un personaje saca un medicamento de adentro del botiquín de un baño, al cerrar la puerta, verá reflejado en el espejo, del mismo botiquín, a alguien parado detrás, al mismo tiempo en el que suena un acorde agudo de un violín.

7º)-Hágase la luz: cada vez que se corta la luz en una casa, ocurre en una noche tormentosa, cuando uno está solo en ella.
Para cambiar los fusibles, siempre se debe caminar distancias insólitas, hasta el lugar más recóndito de la casa, bajando escaleras y esquivando muebles en desuso. Lo mas probable es que la fusilera este en el lugar más oscuro de un sótano.
Sophia Burn una bajista de terror!!!
( no,mentira!, pero para que tenga algo de relacion. Quería ponerla solo porque me gusta The Veils)

domingo, 28 de junio de 2009

La raiz X del problema

La primera vez que te pasó ya te habían dejado.Y te dolía bastante todavía, por eso lo ocultabas cojiendote a Mequi.Dolía tanto, que no quedaba otra que cojertela por un par de horas, con el objetivo de amanecer lejos de casa los fines de semana. De callar al “que dirán”, y después poder reírte vos también, con el programa de Tinelli.
Todo ese pensamiento se ejercita, y no en vano 3 años dentro de la facultad de ingeniería, te enseñaron a simplificar.Por más que uno vea inútil, al hecho de tachar tantas X e Y en un cuaderno, te terminan explicando como llegar a la forma más simplificada, en cualquier ecuación.
Levantarse temprano, comer al mediodía, llegar cansado y dormir, es la simplificación adecuada para cualquiera que fue estudiante de ingeniera. Y de vez en cuando Mequi igualándola a 0, para tomarla como reemplazo en la primera ecuación.

martes, 23 de junio de 2009

Conmigo sos otro!

Por que sos distinto cuando estamos solos?.
Te quedas callado y juro que te mataría!, si vos no sos así!!

Y pensaba que ella tenía razón, y que me amargaba demasiado, las veces que intentaba incluirme a su círculo social, del que prefería excluirme o rozarlo apenas por su tangente.
Fue una noche de verano, donde había pasado a buscar a Maga por la zona de los barcitos de Beiró. Cuando la saludo me dice: “No te jode, que vallamos a tomar algo con mi prima y le novio”…le dije que no tenia drama, cuando se sabe que no hace falta responder a las preguntas retóricas.
A los 15 minutos, ya había adquirido la forma del ser despreciable, amargado y aislado de la conversación interesante de esa mesa con cervezas traspiradas, como centro de 4 miradas desencontradas.
Hace un tiempo hubiese aceptado, sin disgusto la queja de ella, a causa de mi repudiable transformación.
Pero hoy no!.. Dónde es capaz de encontrar el disfrute un hombre que escucha a dos minas hablando de fechas de parto, y mostrándome fotos de ecografías 4 D. Yo tenia razón, hoy no soy culpable de nada!
Creo que el único momento en el que me vi tentado a romper la lámina de saliva que habían sellado mis labios, fue para decir que esas fotos de ecografías, para mí eran todas iguales. Son de un video que los médicos tienen grabados hace años en un cassette, y se lo muestran a todos los futuros padres, para que se queden contentos y tengan la excusa de cobrarle una fortuna, dejándoles ver el crecimiento de su supuesto hijo, que nada en la mar de una pantalla de 7 pulgadas. Al fin y al cabo son todos idénticos adentro de la panza.
Por más que no tenga la certeza de esta pelotudez que en verdad pienso, si existe la hipótesis del fotomontaje de la llegada del hombre a la luna, esta suposición podría ser valedera tranquilamente
Pero como se perfectamente intuir, los momentos en los que puedo decir algo con el afán de ganarme el odio generalizado, elegí seguir callado, o peor aun, elogiar lo bien que salía el bebe en la foto carísima, que les había vendido el médico que los atendió.
La noche pasaba lenta, tanto para mí, como para el novio de la prima de Maga; Walter (por llamarlo de alguna forma, debido a que ya olvidé su nombre).

Walter y yo, somos dos extraños, íntimamente vinculados por el hecho de compartir la misma situación de incomodidad, el mismo anhelo de despedida, posterior al rechinar de las patas de las sillas, al levantarnos de una buena vez, y alejarnos de ese lugar.
Quise ganar otros minutos yendo al baño. Plan decadente, porque mi camarada y extraño a la vez, eligió acompañarme.
Afianzando nuestro vínculo, de cara a los mingitorios, mantuvimos la ligera cordialidad
“¿Y hace mucho que salís con Maga?”,
“Esta bueno este BAR. Viste…”,
“Parece que mañana va a llover”,

De repente nos miramos y entendimos que entre nosotros ya no hacia falta fingir, acá el silencio no esta penado. Terminamos de mear y salimos caminando lo más despacio hacia la mesa, sin dirigirnos la palabra.

domingo, 21 de junio de 2009

Un lindo regreso


No se por qué resucité a este personaje tan querido, capaz porque me acordé de golpe, que Liniers es un siome.
Mirando el último cuadrito, me di cuenta que Torna , debe ser un poco fanático de Caparros.

sábado, 20 de junio de 2009

Soundtrack of Brit happiness



No hay placer invasor tan grande, como llenar los pulmones de ese olor a nuevo...


Bien seria la Banda sonora para sentir que manejas rapido en una ruta de Manchester una mañana de sabado del año 92':
More heat than light(The Veils)-Standing here(The Stone Roses)-Lucky Man(The Verve)-This Charming man(The Smiths)-Can't get out of bed(The Charlatans)-Starlight(Muse)-Alright(Supergrass)-Supersonic(Oasis)-Country House(Blur)-Born to run(The casanovas)-Fire(Kasabian)

miércoles, 17 de junio de 2009

Amo la radio

Te lavaste los dientes y saliste rápido. Aunque todavía era temprano, caminabas sin la mochila, y cerrando tu camperita, vas controlando los bolsillos, como aquellas veces que no dormís en casa.. Ves el bondi parado en el semáforo y cometes el error de correr, para subirte antes de que arranque. Quizás de haber tenido un poquito menos de suerte, se habría puesto en verde, mientras puteabas parado al borde del cordón de la avenida. Pero hoy no!, hoy estas amigado con esa misma suerte, que además de dejarte subir, te pone una vez más, frente a la rubia narigona del 113.
Para que corriste? Si igual llegabas temprano. Ahora la sana fidelidad que tenías desde las 7:30 a las 7:45 de la mañana, ha mutado al despecho más tenaz.
Cuando pudo sentarse, el chabón de al lado, aprovechaba para hundir sus dedos entre su pelo amarillento y desgastado.
Los auriculares los llevo en la mochila siempre, y en contra de mi postura, elegía alienarme y cagarme de risa solo. Me dolió mucho Castelo, y hoy me duele Peña, y lo digo demasiado enserio

lunes, 15 de junio de 2009

They don't Believe

Zapatos con tacos color rojo, para elevar su cuerpito de no más de 1,50m., el delicado vestido de hilo acariciandola, y dos sopapitas chiquititas que apenas sobresalían, por encima de la guitarra.
No hay nada más hermoso que Lourdes.

jueves, 11 de junio de 2009

Indie

Estoy hecho bosta, con sueño, con las piernas que explotan, el pelo engrasado, y escribo solo porque consigo una pequeña evasión lograda al escuchar el tema Don't fight it, de The Panics.
Tengo el presentimiento de que me quieren echar del laburo. Y esa paranoia acabó con la pequeña sensación de omnipotencia con la que misteriosamente empecé la semana.
Necesito tener un sueldo fijo y me da miedo, más que perder el trabajo, el hecho de sentir el abandono, de amigarse con los reemplazables.
Y si llegara a perder ese laburo de mierda, que me importa…
Todo tiene un final, excepto los ralladores de acero inoxidable, que pasan de una generación a otra, fieles e indestructibles.

martes, 9 de junio de 2009

El peso del engaño

Es inevitable toparse alguna vez, con la falsedad innata del género humano, con esos espejismos de arena y viento, que se desvanecen a cortos pasos de nuestras bocas sedientas.
Pero no hay desdicha mayor, que vivir la desilusión del disfrute eterno, en la imagen de un glorioso Flan, que reverbera con su dorado flotante, sobre la espesa laguna de caramelo del plato.
Sumergir la cuchara en la providenciada fiesta de agria dulzura expectante, para luego extinguir el fantasma de un exquisito postre, mediante la alarma del paladar, que nos advierte que aquello desasiéndose en nuestras fauces, no es otra cosa, mas que la porquería de un “Budín de Pan”. Un ladrillo de miga mojada, que solo remite al sabor de la vejez de un miñoncito, cuya escueta forma dada por el amasado en harina, ha sido olvidada hace varias semanas en la alacena de una cocina, y hoy resucita con el disfraz de un postre casero nacional. Trasgredida la imagen y ya roto el ensueño, venimos a enterarnos de la existencia de diversos y falsos flanes que se repiten en demás ordenes de la vida.
Y es así como cualquier día, y dentro de cualquier cocina del gran Buenos Aires, a uno le pisotean sus ilusiones.

lunes, 8 de junio de 2009

Los problemas de vivir atrasado 2 años

Julio viajaba en colectivo el día viernes, a las 5 y 30 de la tarde, igual que el jueves, o el miércoles, o el martes, o el lunes…
Cuando se ubicó frente a la puerta trasera, para bajarse en el mismo lugar que baja los mismos días mencionados anteriormente, una chica media desorientada le pregunta si estaba por bajar, entonces gentilmente le sede el lugar frente a la puerta, porque de seguro ella debía seguir viaje…
Más tarde Julio se encuentra parado a unos 20 pasos, del mismo lugar donde se había bajado los otros días de la semana, esperando al segundo colectivo en su itinerario vespertino; cuando la misma chica se acerca sonriente, y le dice:
- “Si no fuera por vos hubiese seguido de largo”, entonces Julio también se ríe por educación y le contesta: -“AAhhh, cierto que vos sos la chica del bondi”, …
Y sabiendo que es medio boludo, se calla la boca para siempre, porque lo que estaba a punto de decirle , lo acababa de decir hace 2 años...
Porque Julio vive atrasado 2 años.

jueves, 4 de junio de 2009

Rosa, rosa, rosa, Julieta Rosa




And none of you stand so tall...
Y Ojo que la gente Bien tiene que decir "Vamos DELPO", no sea cosa que queden demasiado Pardos

domingo, 31 de mayo de 2009

El viejo del bondi

Creo que cuando escribimos, lo que hacemos es inventar una historia a modo de carta de rescate, pensando que el que la lea, va descifrar lo que ansiosamente pedimos escondido entre todas esas líneas.
Yo no pienso mentir encubriéndome en falsas alegorías, debo decir que tengo mucho miedo.
Me reconozco joven, poseedor de un cuerpo que no luce maltratado, sólo gracias a mi corto desempeño laborioso. Mi cara cansada, de rasgos que acentúan la notable tristeza de las fotos-carnet, me tornan avejentado para mis 22 años. Aunque el paso del tiempo sólo es percatado por las verduleras de origen boliviano, que al atenderme me consultan sobre mi pedido atribuyéndome el título de "Señor". Cuando hablo de éste deterioro rescatado por su visión "quechua" de mi realidad, creo que se debe a ese miedo del que les hablo. Miedo que permanece dormido cuando me veo enredado en problemáticas triviales que acaparan mi vida, ya sea por el trajín laboral, o por un estado de ensueño mayormente provocado por triunfos de la vida amorosa.
Cuando algunas de esas variables independientes una de otra, empiezan a tomar resultados adversos, éste monstruo dueño de mi constante temor cobra las fuerzas necesarias para huir de su letargo.
Hace unas semanas viajaba en colectivo a plaza Serrano a eso de las 2 de la mañana. El bondi estaba lleno de chicos que hablaban a viva voz e improvisaban un pseudo-Karaoke, que ya estaba colmando mi paciencia. A todo esto llegando a Villa Crespo, un anciano de más de 80 años que viajaba junto a esa tribu de energúmenos adolescentes, tocó timbre y se bajó sólo en una parada perdida, en las abandonas calles del barrio.
El viejo tenía dificultades para caminar y una famélica expresión que me partió el alma cuando di con su mirada. No se como decirlo, pero me vi a mi mismo en ese viejo solitario.
No se a donde podía ir a esa hora. Lo más probable es que volviera a su casa luego de visitar a un pariente desconsiderado que lo hacia viajar sólo, o de ver a un amigo enfermo que estaba internado. Capaz se iba a un puterio... La verdad, no lo sé.
Yo me lo imaginé caminando un par de cuadras recorriendo esos paisajes de persianas bajas de decenas de negocios de telas o casas de repuestos, con su paso moribundo hasta llegar al lugar, donde de seguro no hay nadie esperándolo. Donde tendrá miles de cosas que lo rodean y le hacen recordar historias que le dibujan muecas risueñas en sus labios, cosas que lo fueron todo en su momento y hoy ya no existen. Vigilado por las fotos de su habitación, donde se reencuentra constantemente a la mujer que amó y partió antes que él, o con sus hijos para los se ha convertido en alguien tan prescindible. Así se acuesta debajo de las frazadas agujereadas de rombos descoloridos, cada una de sus noches.
No se por que digo todo esto, porque cuando llegué a Palermo ya el viejo me importaba muy poco, pero su recuerdo se abalanza sobre mí y hace un ruido fuerte en mi cabeza como para despabilar el monstruo al que tanto le temo.
Hoy no tengo nada y se que todo lo que alcance al llegar a esa edad, me lo tendré que ganar con esfuerzo y ahínco.
No quiero caer en el remanido papel de víctima, pero muchas de las cosas que intenté no funcionaron y por estos días tengo que volver a elegir caminos que me lleven a ser alguien que lucre con esa efímera condición llamada felicidad.
Reconozco que pierdo mucho tiempo en elegir el camino que debo tomar. El camino incorrecto tiene una falsa salida que nos conduce a ninguna parte, nos lleva a la nada misma, ("la nada" es un terreno inexplorable que forma parte de los dominios del temido monstruo) en resumen "la nada" es el infierno. Por lo tanto no queda otro remedio que volver sobre nuestros pasos para elegir un nuevo camino desde el punto de partida. Esto no se puede tomar como un entero fracaso, porque para retornar a ese punto hay que conocer el camino de ida, y si uno fue lo suficientemente inteligente y precavido, ese tiempo de retorno debería ser más corto, en comparación al anterior.
Cuando hablo del monstruo infernal dueño de mi miedo, me refiero a una entidad sobrenatural que se apodera poco a poco de nosotros. Se nutre de las caídas y fracasos cotidianos.
En China se conoce a estos seres como los “Sian Gin”. Son espíritus muy antiguos que habitan en los bosques, cuidando a los árboles y animales que lo forman, y se encargan de tomar venganza de los cazadores o leñadores que osen invadir su territorio, absorbiendo toda la energía destructiva, y devolviéndola al bosque nuevamente. Los Sian Gin se instalan en las cabañas de aquellos hombres, y empiezan a alimentarse de sus energías vitales durante varios días. Es así que esta suerte trágica, suele provocarles severas e inexplicables enfermedades, que en ocasiones hasta pueden causar la muerte. Se dice que por cada hombre asesinado por estos espíritus terrenales, cae una lluvia de 7 días que puebla de verde vida, a los bosques de China.
También estos “Sian Gin” son los llamados Elementales de la tierra, dentro del lenguaje esotérico, los cuales se desenvuelven en un plano astral distinto al de los seres vivos, y en contadas ocasiones se dejan ver en parajes inaccesibles de los campos, pero rara vez ingresen en las ciudades.
Cuando uno de ellos se presenta lo hace como un ser insignificante, por su pequeño tamaño, sin causarnos el mínimo temor.
Gracias a su diminuta condición no nos damos cuenta en el momento que ingresa en nuestras vidas. Lo primero que hace es esconderse en algún lugar del hogar donde pase desapercibido. Por lo general descansa en la almohada y su primer alimento es el fruto de los sueños. Su voracidad es proverbial y en poco tiempo devora a los mejores pensamientos. Cuando menos lo creemos, las locuras que nos regaban de alegría, convierten a ese jardín de proyectos en un terreno estéril, donde solo los pequeños brotes que realzan sobre su árida tierra son de infaustas hierbas malas. De ésta manera los horizontes que trazábamos para nuestro futuro se empiezan a vislumbrar en un margen mucho más acotado. Poco a poco su ancho disminuye hasta el punto en que pensamos únicamente en el día de mañana y no mucho más allá que eso.
Así es como éste monstruo (O Sian gin en la china), va apoderándose de nosotros lentamente.
La segunda víctima es el humor, el cual desaparece o cambia de manera rotunda, ya que solemos volvernos personas tan ácidas como un caramelo FIZZ.
Lo más triste es que antes de apoderarse de los brazos y las piernas, con los cuales los movimientos se apaciguan y nos alejan de toda actividad deportiva, se adueña de nuestros ojos. Los ojos de las personas dominadas por el monstruo son más sensibles a la luz de lo común, por esa razón las personas afectadas andan cabizbajas, con el entrecejo fruncido y los parpados caídos. Sus ojos empiezan a distinguir menos los colores, y sin llegar al punto de la ceguera, estas personas viven en un mundo sin color, viven el mundo de los grises más acentuados.
Cuando esto sucede en alguien, es porque el monstruo ha vencido...Y esa persona ya no es la que conocía su entorno, porque la metamorfosis llegó a su fin. Esta entidad infernal consiguió su estado antropomórfico.
Ahora su trabajo es mucho más sencillo. Seguirá actuando de igual forma, tratando de absorber a todo el ámbito de la víctima.
Por eso las personas grises, son gente muy considerada y solidaria. Por eso no tienen amigos, están alejados de su familia, y son tan reacios a enamorarse. Deberíamos respetarlos más y quererlos, porque ellos nos quieren a nosotros y se alejan para protegernos y liberarnos de aquel monstruo.
Existe una única escapatoria para huir de esa entidad, pero se contradice con la personalidad de la gente gris.
Éste tipo de individuos se rigen por los aspectos mas rigurosos de la razón, motivo por el cual se alejan de sus seres queridos, y sin saberlo se equivocan. El escape es querer y entregar su alma a los demás, el escape es dejarse llevar por lo que dice el corazón y no la cabeza...
Es una solución muy pacata y al alcance de cualquier hijo de vecino; pero las respuestas a los problemas no son siempre las más difíciles.
Bueno, pienso que debería irme a dormir, y no demorar más mí tiempo escribiendo sobre estas cosas, pero me cuesta acostarme, hace un par de días que oigo murmullos en mi almohada.









Esto fue, lo primero que escribí, hace un par de años. Ya no escribo más.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Igual soy enfermo por otras cosas

Voy a mencionar algunos de mis comportamientos, psicóticos o compulsivos, que me descubro de vez en cuando, cuando no tengo nada importante en que ocupar la cabeza.

1º) Diseñé un juego de azar, que es sumamente tedioso y requiere de mi mayor concertación. A pesar de que no exista ganador, ya que el único participante soy yo, lo juego cuando viajo en el bondi. Generalmente arriba del 113 elijo mirar a mi izquierda, sobre la avenida Emilio Castro, pensando en números de 3 cifras aleatorias impares, e inmediatamente corroborar si ese número coincide con la numeración de la calle, por la que pasa el bondi en ese momento. Lo más triste es que me pongo un poquito contento cuando acierto.

2º) Cuando me paro frente al inodoro y se me hace imposible orinar, deletreo mentalmente la palabra “Franklin”(Mi pensamiento suele ir acompañado con la imagen mental de la calvicie de Benjamín Franklin remontando un barrilete). Así es como estoy tratando de mear repitiendo en voz baja F-R-A-N-K-L-I-N, y después N-I-L-K-N-A-R-F, (Porque la deletreo de forma reiterada y leyéndola en ambas direcciones, de adelante para atrás y viceversa)
Cave destacar que la marca del sanitario de mi casa es FRANKLIN. Soy poco ingenioso para orinar.

3º) Las veces que camino por las noches y no hay nadie en la calle, salto con los brazos extendidos, lo mas alto posible, para tocar con la punta de los dedos, el toldo de lona que recubre la entrada de algún negocio.

4º) Rememoro viejas conversaciones, con cualquier partener, (llámese una mina o mi viejo), en donde recreo diálogos y pienso la mejor forma de construir las frases, y contestaciones mas atinadas, para saberme ganador de aquella vieja discusión. Si bien se perfectamente que lo que hago carece de todo valor, me esmero en pulir cada vez más los lugares donde enfatizar, o acompañar con histrionismos y lenguaje de manos, a las palabras mas importantes.

5º) Otras de las veces que también camino solo a la noche, y me cruzo de casualidad con el auto de los tipos encargados de la seguridad privada en la cuadra, hago cualquier tipo de maniobras sospechosas, como acelerar el paso, cambiar de dirección y hacer ver que oculto un arma entre la ropa, para saber si son capaces de tomar cartas en el asunto. (Hasta hoy, siempre siguieron de largo).

6º) De chico cuando jugaba a la generala, tenia la costumbre de revolear el cubilte, un metro por encima de la mesa, con todos los dados adentro, como si se tratase del vaso mezclador que usan los barman.
El porcentaje mayor de mis revoleadas de cubiletes fueron atajadas.

7º) Hay momentos donde tengo la necesidad de hacerme el instruido hombre de cultura. Lo más probable es que en cualquier charla, empiece a armar las oraciones con la estructura:“Ya lo decía tal persona…” (y ahí alguna frase celebre)…
La que uso casi siempre en esos casos es “Como decía Walt Whitman: Discúlpeme si me contradigo, es que contengo multitudes”.
En la puta vida leí a Walt Whitman, más no sea un perdido cuento que ya ni recuerdo.
Ni siquiera sirve para sacar provecho de nada, una frase así.
Nunca se menciona a Walt Whitman, y luego se le pregunta a una mina si quiere ir al telo. Creo que ni viviendo en España se coje con esa frase.


Y recordé otros ítems, pero rozan la ilegalidad, y el límite de mi vergüenza, motivo por el cual elijo excluirlos.

domingo, 24 de mayo de 2009

Peleo con mi hermano por el Family game

Hernan, mi hermano, no es un chabón copado. Estudia medicina en la UBA y todo su día se resume, en subrayar un libro enorme de patología. A mis amigos casi no les dirige la palabra, y a las minas que traje a dormir a casa, directamente las ignoraba. Incluso una de ellas me preguntaba por que no iba a un psicólogo.
Ninguno sabe una mierda sobre él, a pesar de que mi relación con mi hermano no es la mejor, y que se trate de un tipo demasiado callado, reconozco que mete comentarios justos que me hacen reir.
Hoy estaban pasando un reportaje a Claudio Vivas, que con la voz quebrada, y a punto de largarse a llorar, explicaba porque renunciaba a la dirección técnica de Argentinos Juniors.

Decía a los periodistas invadido por la congoja: “Arrancamos con poca suerte y terminamos con poca suerte…Nos fue mal al principio, y nos fue mal a lo último”..

-No pueden reprocharle que le faltó regularidad.-
/dijo mi hermano…

¿Quién es cachito Vigil? Mira como llora…al final siguió al pie de la letra el camino de Bielsa
.

Pocas veces nos sentamos a tocar juntos, esta es una grabación, que ayer encontré de casualidad. Sabia que no le gustaba tocar nada conmigo, pero a veces yo se lo pedía para pasar un rato juntos, y traía la armónica, y él de muy mala gana aceptaba rasquetear algunos tonos, mientras miraba el reloj de la pared a cada rato.


jueves, 21 de mayo de 2009

De la mano...

Veníamos discutiendo por la calle y a la vez seguíamos tomados de la mano. No aprendí a soltarme todavía. Me acuerdo de esa imagen, cada vez que me bajo del colectivo. Casi siempre el chofer termina arrancando antes que decida bajar el último escalón para alcanzar la lejana vereda. La firmeza del pasamano que me sostiene, dibuja aquel momento todas mis mañanas. Quizás esté surcando los terrenos de la locura al aparejar el recuerdo de tus manos con la protección que me brinda el barral manoseado del bondi, y de ser así, ya no me parecen tan desabitados ni misteriosos esos lugares donde no se condenan a las excentricidades.
Escuchaba tus palabras y sentía una repugnancia atroz que me incitaba a guardar silencio. Rememorar cada una de tus frases, y desmenuzarlas en oraciones para soslayar las palabras más crudas e hirientes, que aun hoy retumban en mi cabeza, fue solo en post de acrecentar ese desprecio que me nacía al oírte. Después a modo de justificativo me pedías que te explicase para que te quería, (O mejor dicho cuales eran mis intenciones con vos) mientras yo seguía callado, caminado hacia el hotel y sin soltarte de mi mano, sin entender la razón de tanta crueldad, (si hay algo que jamás pueda llegar a ser necesario, es la elección de ser cruel).
Sabes una cosa.., ¿Nunca te pasó alguna vez? ; ver algo todos los días y pensar que aunque sea demasiado conocido, evidente, o repetido, nunca vas a llegar a entenderlo del todo. Sospechas que hay algo que excede al registro de tus ojos, que está ahí, pero no lo alcanzas a ver, aunque lo puedas sentir. Existe pero te es ajeno.
Todas las noches volviendo del trabajo, miro el jardincito que está adelante de la casa de mis viejos. Es el mismo de siempre, tan chiquito y poco especial, obra de un arquitecto desquiciado con el afán de robarle una pequeña porción de verde a esa diminuta superficie otorgada a la imaginación de sus planos. Sin embargo cada vez que lo veo, tengo la sensación de que abajo de esa tierra aplastada se esconde algo antiguo, un tesoro que pregona la buenaventura de quien ha de hacerse con él, un regalo oculto a centímetros del suelo que espera por ser descubierto, pero no por cualquiera, espera que yo lo descubra. Sé perfectamente que si remuevo un poco esa tierra, con algo de pasto a sus costados, y salvajes plantas de oscuras hojas redondeadas, voy a toparme con él. Hasta un limonero sin limones, que milagrosamente brotó de la semilla que mi hermano plantó alguna vez, adorna ese jardín. Su tronco firme, se engrosa con los años, a pesar de a haber crecido enano, tras el cerco de las altas paredes de los edificios, que cuartan la libertad de sus nobles raíces.
En ese paraíso escueto de flores marchitas, regadas por el gotear constante de los desechos del aire acondicionado del vecino del piso de arriba, también crecen los limoneros, los limoneros que no brindan limones, por lo menos.
Podes creer que cada vez que estoy por entrar a casa miro ese paisaje moderado y empobrecido de esforzada naturaleza y estoy tentado en revolverlo, para darme cuenta que es verdad aquello que imagino, que existe en su interior, y es hermoso. Sin conocerlo sé que me va sorprender como nunca he de sorprenderme por nada, y por sobre todas las cosas lo sentiré mío. Pero lo miro así nomás, y con cierto desgano elijo estar de nuevo en mi casa, sentado adelante del televisor. Me doy cuenta que no importa revolver o cavar 3 metros bajo la tierra, me dejo envolver una vez más por la realidad que impera en ese acostumbramiento de las grandes urbes. “Ahí abajo no hay nada” suelo repetirme cuando esas ganas de explorar el miserable terreno me invaden en el hall de la puerta.
¿No es común que te detengas un minuto a pensar en eso y darte cuenta que a vos como a tantos otros también les pasa?
Me miró con una marcada indiferencia y al instante nos soltamos de las manos. Luego de haber caminado varias cuadras, ya habíamos llegado al hotel.

lunes, 18 de mayo de 2009

Media ensangrentada la media

Hubo un tiempo donde llegué a conocer todos los barrios. Supe del loco que dirige el transito en Mataderos vestido de árbitro, de los bares en Nicaragua con gente linda y aburrida; o de ir derecho por la circular de Dublín, en Parque Chás, hasta marearme dando vueltas; de no distraerme al salir del peligroso andén de madera en Caballito, o el cruce de Darwin y la vía, frente a la cancha de Atlanta (donde uno prueba su miedo, tentando al imprevisto frío de un cuchillo en la espalda) y hasta me sabía el nombre de las calles a cada lado de la avenida la Plata.
Después te vas quedando, estas nervioso, tenes mucho frío, y le prestas más atención al reloj. Caminás menos cuando la calle se hace áspera y abandona. La calle no perdona a quienes tienen miedo de perderse en ella.
Son las 5 y soy el primero en salir del laburo, apurado por alcanzar la parada del bondi, porque después quizás tarden media hora, en volver a pasar. Ya no hay más contestaciones falsas, ni luces blancas de tubos fluorescentes, ni el gusto amargo del café en la boca.

Puedo tener tan mala suerte, como para clavarme un alambre, en la punta del dedo gordo de pie?.
No es culpa de la suerte, es que la calle no perdona.




lunes, 11 de mayo de 2009

Instrucciones para pintar un buen cuadro

Para sacar a relucir las virtudes artísticas que usted ha adiestrado durante años en la escuela de artes plásticas, debe cumplir con unos simples requerimientos que pasaré a detallarles ahora mismo.
Hago la salvedad de que para conseguir hacerse con una pieza elogiada por expertos tasadores de obras, en las más selectas galerías de pintura, tendrá que manejar las técnicas básicas del dibujo, sin la necesidad de ser un gran dibujante, basta con que sepa formar colores en la paleta, y maniobrar sin mayores disgustos la extensa gama de pinceles acordes a su creación.
El primer paso a sortear antes de sentarse frente al lienzo, es localizar a una mujer hermosa. No se confunda, el mejor cuadro del mundo no necesariamente debe retratar la figura o los rasgos angelicales de una dama, la mujer que usted debe localizar es aquella de la cual pasará a enamorarse. Es así de sencillo, por eso mi recomendación hace referencia a una que cumpla el requerimiento de ser bella, solo para acortar distancias de tiempo. Es mucho más fácil enamorarse de una mujer hermosa que de una no agraciada, piense que el cuadro que logrará le traerá mucho dinero, dinero que le empezará a hacer falta si usted demora mucho tiempo en dar con esa mujer, recuerde que los pintores siempre tienen problemas con deudas de alquileres atrasados de su respectiva locación. Una vez que de con ella deberá sortear la no menos difícil tarea de enamorarla, no olvide nunca que el tiempo le juega en contra, para el caso es bueno que se presente agradable, con una marcada elegancia (La flor en el ojal es un cliché que ha pasado a mejor vida, no cometa el error de llevarla consigo), perfumado, y con una plena seguridad de sus deseos y expectativas. Las mujeres huyen de los individuos inseguros, valiéndose de esta certeza, explote al máximo su postura bohemia ante la vida, la imagen de incomprendido social, de artista con una mirada melancólica, que sabe apreciar la bellaza de las nimiedades más inverosímiles. Como último consejo para desenvolverse ante este importantísimo ítem, que será el factor ineludible para alcanzar su obra maestra, deje entrever que usted no posee un mayor interés en ella y que su acercamiento se ha dado por una simple razón circunstancial (No abuse de esa arma, ya que el tiempo avanza inexorable alejando el día de paga en la subasta, cada vez mas), las mujeres que intuyen una necesidad en el hombre, perderán de manera rotunda el interés. De complicarse la tarea, anúnciele que se aproximan a sus días una realidad regada de billetes, que aceptará gustoso de compartir (No se asuste, porque dije lo de compartir, para cuando se haga con el cobro de dicha fortuna, ella no será de mayor interés para este procedimiento).
Cumplido con el primer paso, iniciará la segunda parte de ésta estrategia, quizás un poco más fácil que lo hecho de manera anterior. Luego de vivir un presente de ensueño, en la que ya se han asentados los gustos en común entre los dos, habiendo compartido momentos, lugares, cumpleaños de tíos en localidades alejadas del conurbano bonaerense, realizado extensas mateadas en la costanera, y reuniones matinales, sábado por medio, en supermercados enormes, destinadas a recorrer largas góndolas de productos para salir con multitudes de bolsas cargadas de provisiones. En fin, una vez alcanzada la felicidad que soslaya a la consolidación de una pareja estable, deberá dar por terminada a la relación. Puede ser que en la descripción anterior, he llegado al punto del aburrimiento total entre ambos protagonistas, para lograr una mayor eficacia en su accionar, el rompimiento quizás deba darse antes de cumplir con las especificaciones dadas últimamente, lo mejor es acabar con la relación en el momento máximo del amor.
Para que el distanciamiento se produzca en buenos términos, finja un viaje imposible de postergar, a lugares inaccesibles, recomiendo Laos, Djiboutí, o Fray Bentos, que esta cerca y lo alejan los puentes cortados por ambientalistas furiosos solamente, como buenas opciones para mencionarle a la mujer despechada.
Aclaro que usted también sufrirá el alejamiento de su amada mujer, pero de esta manera conseguirá guardar el recuerdo de un amor puro e inmenso, en donde no existió la oportunidad de toparse con cualquier desengaño. Le advierto que causará un poco de malestar estomacal esa ausencia los primeros días, pero es necesario realizarlo de ésta manera para que en su memoria solo exista el amor real, sin que halla sido empañado por la tristeza de cualquier circunstancia que echara por tierra esa elección de vida en común. De ahora en más vivirá con la alegría de saber que hay un amor inmenso que espera por usted, y que solamente ha sido truncado por un factor ajeno a los dos.
Y ahora viene la tarea más sencilla, disponerse unas cuantas horas delante del lienzo y dejarse llevar por los nobles sentimientos dueños de su memoria, que irán lanzando imágenes a su retina, que como buen artista sabrá decodificar a la perfección, si es que ha prestado atención aunque sea por una vez al maestro Garaicochea durante la asiduidad con la que ha asistido a sus clases.
El cuadro perfecto está a pocos pasos de darse a conocer, basta que coloque los colores adecuados a la hora que se le abalancen los estigmas de esa truncada historia amorosa. Elija las tonalidades claras o pastel, cuando invadan a su mente imágenes de aquel simple beso de despedida, beso como cualquier otro, con la diferencia de que ambos lo sabían como final. Cuantas veces uno ha dado un último beso sin saber que no existiría otro después, fueron muchas las veces que me tocó despedirme de manera indiscreta y mundana, sin saber que luego de ese saludo no habría ningún otro. De haberlo sabido me pregunto como habría sido aquel beso, o quizás habría tomado la precaución de guardarlo en un lugar más importante en mis recuerdos, pues usted no correrá con esa suerte, porque ha tenido la dicha de programar esa partida que la supo como única, desde un principio. Es probable que sienta una ligera desdicha en ocasiones posteriores, al imaginar como sería su vida junto a ese abandonado amor, de no haber elegido ser millonario pintando esta obra. En ese momento solo dirija sus pinceles a los colores oscuros y fríos, acentué las sombras o marque la profundidades de los pliegues de las posibles caídas dadas en telas de las vestimentas, que de seguro habrá elegido holgadas, para los personajes retratados.
Verá lo sencillo que le resultará llevar adelante su obra, si es un hombre razonable y ha sabido respetar las especificaciones dadas por este servidor, de ahora en más solo piense en que gastar todo su dinero. Yo me pregunto, por que sabiendo de mis recomendaciones hay pintores que son tan desdichados en su carácter monetario.