sábado, 24 de enero de 2009

Legitimación de la espera


Me contabas que no te interesaba dedicarte al violín, que era simplemente una forma de distracción, un hobby como el de cualquier otra persona común y corriente, con la que te podes cruzar sin que te llame jamás la atención. Estudiabas Derecho y querías ser jueza. Me sorprendió porque me resultabas más chica de lo que eras, te daba no más de 18 años. Igual como máximo llegarías a los 20 (Al final, no estaba tan desacertado). Te empecé a hablar solo por mera formalidad, escapándole al ámbito de revistas y silencio, de las salas de espera.
No sé para qué te hice reír, si nuestro momento fue solo para matar el tiempo, y no como para beber del mismo antidoto que extermina al otro como extraño. No lo sé, no lo pude medir…
-Ahora me llaman tengo que entrar, un beso y que te valla bien.-
Ya dándote la espalda, escucho: “Yo soy Florencia”, y te quedas mirándome un ratito más. Otra vez volví a fallar!
Me di vuelta.

3 comentarios:

Barbie sin cabeza dijo...

No entendi muy bien lo que me quisiste decir.
Pero gracias por firmar :)

maaai dijo...

Hola!
Entre de "casualidad" y tenía ganas de firmarte.
Me gusta mucho la onda de tu blog, las cosas que escribis acompañado de imagenes copadas.

Espero que andes bien,
Te leo,
un beso!
Mai

Violeta Martìnez Urìa dijo...

En el blog de la secretaria enamorada hay un comment mío todito dedicado a vos.
De todas maneras este blog tuyo que hoy tengo el gusto de visitar, merece mi elogio.
Un beso