martes, 20 de enero de 2009

Esto fue una confesión nocturna a Alicia



-Me gusta Fiona Apple

-Sí, me di cuenta, alta mina con onda.

-Alta drogadicta diría yo.

-Sí, también lo es.

-No creo que tenga mucha onda, debe ser muy enferma. Por empezar es una vegetariana extremista, tiene trastornos depresivos, la violaron de chica y odia a la gente. Es antisocial.

-Un montón de cosas negativas, che!


-Por eso, no creo que sea una mina copada y con onda, como vos decís. No creo que se prenda a tomar una cerveza en una plaza tampoco.

-A mi se me hace que sí, pero vos la conoces más seguro.

-No, yo no salí nunca con ella, tampoco tuve oportunidad de ofrecerle una cerveza para que tomemos juntos en la plaza.
Pasa mucha gente por la placita de Devoto pero a Fiona Apple jamás la vi. Por eso uno toma muchas cervezas y comparte el tiempo con mujeres equivocadas, solo porque Fiona Apple no es de andar por Devoto. Sino todo sería demasiado sencillo.

-Claro, es como tu amor imposible.

-Pongámoslo así: Quiero llamarla “Fiona” a la dueña de ese amor imposible, para tener aunque sea una mínima esperanza de su existencia, de conocer de ese amor por lo menos su nombre.

-Ves!! Ya hay mujeres que se interponen entre nosotros.

-Pero ella nunca pasa, entendes!!
Imagino que está cerca, que pega una vuelta por la calle Chivilcoy. Capaz la gente que corre alrededor de la plaza para no ser tan gorda, tratando de adelgazar un poco, me la tapa y no me la deja ver. Entonces me levanto y quizás las siga detrás, camine bien rápido, pero sin correr (Para no levantar sospecha), todo con tal de alcanzarla y ponerme a la par de ella. Pero en una de esas, justo el semáforo se pone en verde, ella cruce la calle y no la pueda seguir más, porque sino ya sería demasiado sospechosa mi actitud. Tal vez solo me quede con la imagen de su espalda, del pelo suelto y su cintura estrecha…
Sin haberla podido ver de frente, continuando con la incertidumbre de saber si era o no, la misma que acababa de irse, cruzando la calle delante de mí.

-Bueno, si es así de platónico lo acepto.

-Es muy entupido lo que acabo de contarte, no sé por qué entré a decirte todo esto.

-Jajaaj, Porque es tu fantasía

-Igual, esa sensación la suelo tener. (No soy de revelar mis actos psicóticos recurrentes a la gente,… perdóname) pero a veces trato de caminar mas rápido porque veo a alguien de espaldas y pienso "¿Será Fiona Apple?" y me desespero por acelerar el paso. Trato de pasarla, ponerme adelante para girar de manera disimulada y verla de frente. Pero jamás es ella, siempre es una más narigona, de ojos oscuros, u otra que usa flequillo recto...Pero nunca es Fiona.
No la puedo esperar. Se que está dando vueltas ahí afuera y que no viene, y que voy a ver montones de espaldas más a las que seguiré sus pasos, sabiendo que ninguna será la de ella.

4 comentarios:

Naty dijo...

La esperanza nunca se pierde... dicen...

=)
Saludos!

Kichu dijo...

Creo que Fiona es (tu) La Maga (hay un apartado en mi blog al respecto, no es q quiera hacerle propaganda ni mucho menos pero si lo lees te podes dar cuenta pq te lo digo)...
En ese caso (y sólo en ese caso) no está mal que creas verla por ahí pero no deberías buscarla, simplemente un día los dos tendrían que encontrarse (Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos dice la novela en cuestión)

lula dijo...

No se, pero yo si me la llegara a cruzar en saavedra la rapto... otro trauma mas para los suyos... en ese caso te aviso asi no perseguis mas espaldas.
Beso.

Jacqueline dijo...

te posteo lo que te dije

Te fuiste al carajo, para mi es perfecto