martes, 7 de abril de 2009

Mi terapia estúpida y barata

Yo no entiendo a la gente que todos los días, va corriendo desesperada a escribir algo nuevo en su blog, para que todos sepamos lo mágico de su mundo.
Salen a la calle y tratan de encontrarle la belleza a cualquier forrada que ven: un cartel viejo y despintado, la rama de un árbol, un sachet de leche vencido..Qué pelotudos!.. Eso no es bello, ni tiene magia. A mi no me pasan cosas mágicas. Todos los días se van imitando unos con otros. Y la magia no existe.
Hace un par de semanas me pusieron a trabajar junto a Oscar, un tipo de unos 50 años, para que me fuera explicando, el trabajo al que se dedica ahí dentro de la empresa. Cuando me dio la capacitación básica, esperaron a que terminara el mes, y lo despidieron. Ni me había enterado el día que lo echaron. Lo vi subir a la oficina a ultima hora, y tuve la sospecha de que se le venia la peor de las noticias, pero como después bajó y siguió con el trabajo que estaba haciendo, pensé que lo habían llamado para otra cosa. Pero no!, me fui antes y lo salude como siempre, por mera formalidad, con la diferencia de que no lo iba a volver a ver. O sea, que ese hombre es tan buena persona, que después de ser despedido, bajó y terminó con su trabajo, por cumplir con su responsabilidad, hasta que se hicieran las 5 de la tarde, como todos los otros días.
Nunca entendí a la justicia.
Hoy haciendo su laburo…me quedé más tiempo después de hora, para poder terminar. Me mandé una cagada terrible, que hizo que me angustiara muchísimo. Me sentí el peor de los inútiles.

La suerte venia pareja, y cada vez que el dueño se acercaba a ver que estaba haciendo, me mandaba siempre una cagada distinta. El resto del día no tuve ningún problema, solo me pasaba algo cuando el dueño estaba adelante mío. Admito que tengo la cabeza en cualquier lado. Estoy ocupándome de algo, y la mente se encierra, en los mismos pensamientos recurrentes. Mi cuerpo se mueve de forma mecánica por reflejos condicionados solamente.
Me acordé de un personaje de un cuento de Borges que tenía como condición, repetir los 12 signos del zodiaco, en todo momento, y nombrarlos mentalmente sin alterar su orden. Más o menos así es lo que me pasa a mí.
La rematé a ultima hora con la peor de las cagadas, tanto es así que el dueño me vino a hablar, y creo que adivinó mi enorme angustia, que se empañaba con los resabios de un lagrimal tapado, que me operaron cuando tendría no más de 4 años. Con el calor de la tarde, hacia que el ojo izquierdo se llenara hasta casi rebalsar.
El dueño, me dijo que no me hiciera mayores problemas, igual todavía me queda la sensación de ser un inservible.

Después te vas cuando ya no hay nadie más a quien saludar, y las sombras en las veredas empiezan a alargarse. Te tomas el bondi repleto, dejando subir a una vieja altanera que te pide subirse primero, como si fuese tu obligación cederle el lugar. Yo todavía no soy viejo pero estoy muy cansado, y triste y también quiero llegar rápido a donde me esperan. Igual subo y desde el fondo, estas parada y apoyada contra una ventanilla. Me miras, una, dos, tres veces, ya no te importa disimularlo. Vos también te diste cuenta que tengo el lagrimal tapado.










*Todo es una mierda..no queria escribir nada, y menos de esa forma.. Por qué ahora estoy esuchando "Autumns leaves"?, una cancion que siempre me parecio aburridisima, Eva cassidy la canta tan pero tan linda...

1 comentario:

Carol dijo...

Cómo!! ¿Qué no te ocurren cosas mágicas? y...¿Qué me dices de haber decubierto a Eva Cassidy cantando "Autmns Leaves"? ;)

Besugos Diego!