
En una de sus recorridas diarias por las calles de mi barrio, este formador de opinión coloca su objetiva mirada sobre las temáticas cotidianas que más nos atrapan, para desarrollarlas con su notable sapiencia. Hoy este filósofo contemporáneo nos hablará sobre la clasificación de las mujeres, según sus características.
*TIPO 1: Las que se enamoran de mí. Estas mujeres suelen ser trasparentes como el nylon de un papel “Contac”, o el cuerpo de un chupetín “Tembleke”. Adoptan el hábito de llamar todos los días, a la casa de su amado, al que acostumbraran a referirse en su circulo social confiscándole una suerte de posesión, al llamarlo “Mi chico”, “Mi Novio”, “Mi gordi” (en el peor de los casos), también es común el uso recurrente de diminutivos, y ridículos “Alias”, que provocan un grandilocuente desagrado y vergüenza en todo receptor al ser oídos. Esas llamadas, con el único objetivo de sentir el placer de escuchar tu voz, crecen de manera exponencial a medida que el vínculo se prolonga según los días que lleves embaucado en esa farsa conocida como una “relación”. Las temáticas que abordan esas charlas son inciertas y de lo más intrascendentes, como lo son a saber:
“Hoy mire un vestidito con Strapless en Palermo que me encantó, vos que decís ¿Me lo compro?”.
“El profe de Reiki me hizo matar de risa, podes creer que entró a la sala sin sacarse los zapatos, no sabes lo que fue ¡Un Plato!”.
“Hoy estuve mirando una revistas de decoración mientras esperaba en el dentista, que lindas son las cortinas con esos bolados que le hacen, ¡Te vendrían bárbaras para tu pieza!”
Lo que no entienden es que uno no necesita cortinas con ningún tipo de bolado, porque uno ya está “Embolado” hace rato, y es de tanto escuchar a la idiota que te taladra la cabeza por horas. Por lo general siempre suena el teléfono, en el momento que estas por bañarte, le dan un penal a Boca en el partido de la tele, o estabas por avisarle a la mina que conociste le sábado a que hora la vas pasar a buscar.
Las minas del Tipo 1º cuando te ven se les dibuja una sonrisa enorme y van corriendo a abrasarte, te incomodan dándote besos en la calle, y te elogian todo lo que sale de vos. La camisa de leñador a cuadros que tenes encima de la remera negra de “Nirvana”, ellas te ven y se vuelven locas por la fuerte personalidad que trasmitis a la hora de vestirte, cuando en realidad salís vestido de esa forma porque sos un dejado de mierda, que acumula la ropa sucia por días y después te tiras encima lo primero que vas encontrando en los últimos cajones, y te lo pones según el menor número de olores que emane la prenda.
Cualquier cosa que hagas a ella la llenará de orgullo por el solo hecho del que las haces vos, hasta la tarea de subirse en chancletas con los pies entalcados, arriba del banquito para cambiar la lamparita de una de las tulipas del ventilador de techo de la cocina.
*Tipo 2- Las trolas, (las que me gustan a mí).Son las que viven mintiendo, llevan diversas vidas paralelas de las que uno jamás se da por aludido, por el solo hecho de que siempre estas pensando en lo lindo que tiene el pelo, el brillo de sus ojos claros, o en como se le marca la tanga debajo de los pantalones blancos que usa. Porque frente a estas mujeres, uno deja de ser quien era para convertirse en un individuo ingenuo como Bob Esponja, absorbente de todos sus problemas como una esponja de baño, y totalmente maleable como una esponja “Mortimer” para lavar los platos. Es así señores!, la realidad de los hombres que padecen a las minas del Tipo 2º es sumamente “Esponjosa”.
Tienen la facilidad de encontrar al instante los puntos débiles del hombre y los atacan con total displicencia. Saben todos tus gustos a la perfección y como cambiar el enojo en sonrisa en ápices de tiempo casi nulos, la mina te puede decir en la cara que no vales una mierda, pero si te lo dice acompañado de un movimiento en su mano que describe una suerte de oleaje del estilo que utiliza Jorge Corona en sus chistes, vos te matas de risa y la empezas a querer el doble de lo que la querías antes de escuchar su declaración de total desprecio a tu ínfima persona.
Las “trolas” viven dando vueltas, cambian de decisiones como de zapatos (Y son de usar millones de zapatos porque son mujeres que hacen culto a la moda). Nunca se puede tener un indicio claro de lo que piensan en el momento que te responden a una pregunta que puede ser de lo más trivial. Capaz están comiendo y le dices: -“Viste que los fideos están un poco pegados”-, y en una de esas te contestan -“A mi me gustan así, ¿Algún problema?”-. Y vos no sabes porque carajo se enojan, cuando en realidad nunca lo estuvieron.
Lo que destaco como una virtud irreprochable en esta clasificación de mujeres, es la capacidad que tienen para invertir los roles y hacernos quedar como unos hijos de puta, más grandes que el Negro Asís hablando de equidad social, cuando las que en realidad se mandan las cagadas son ellas. Por ejemplo, más de una vez tuve que soportar retrasos en citas con ese tipo de minas porque se presentan en los lugares acordados con una total insolencia hasta una hora después, y lo digo yo que soy de llegar tarde a todos lados. No le pidas una explicación del por qué del retraso, porque de esa manera pasas a ser un total desconsiderado, que no piensa en que ella antes de salir, se tiene que bañar, cambiar de ropa unas 5 veces mínimo, hablar media hora por teléfono temas importantísimos con la mejor amiga que esta pasando un mal momento con su novio, y demás cosas ineludibles que están antes que nosotros en la verticalidad de su escalafón de prioridades.
La durabilidad de las relaciones con las minas del tipo 2º es proporcional a lo efectivo e innovador que pueda a llegar a ser uno a la hora de mantener relaciones sexuales. Esta proporcionalidad también trae aparejado lo agraciado que le haya tocado ser al hombre con su dimensión viril.
*Tipo 3: Aclaro que este Ítem es nuevo en la cátedra, y no tengo el conocimiento apropiado para describirlo de manera eficaz. Podría catalogar a estas mujeres como “Soñadoras”.
Ellas viven un mundo desligado a la aparente realidad cotidiana. En su universo los temas importantes y ridículamente entupidos como lo seria pensar en porque las hojas que caen de los árboles son amarillas y no violetas por ejemplo, no están distribuidos de una forma coherente en su cabeza.
Son mujeres que hacen sentir a cualquier persona en un sitio agradable. Al estar con ellas es como si se volviera siempre a un lugar olvidado de la niñez que era solo de nosotros y nadie conocía de su existencia, allí estábamos seguros del mundo y éramos todo lo que queríamos, imaginando ser pequeños héroes enigmáticos, mientras cerrábamos los ojos recostados en el pasto. Quizás ya no existía más en nuestras mentes ese lugar, pero cuando uno se encuentra con las mujeres del tipo 3º inmediatamente se genera la sensación de un espacio de colores “sepia”, en donde te ves entrando a la casa de tus viejos con el guardapolvo del colegio.
Es imposible sentarse al lado de ellas sin dejar de sonreír, y cuando hablan nos descolocan de un modo tal que nos sentimos hormiguitas que viven ignorando desde un principio que arriba de ellas existe un enorme cielo, por el hecho de tener como única preocupación la obligación de recolectar alimentos, de la talla de Hojitas, migas de pan, algodón (Son boludas las hormigas, no se pueden dar cuenta que el algodón no es para comer), y así agrandar las arcas del deposito de su prestigioso hormiguero.
A estas mujeres las imagino como a la chica de la película “Amelie”, pero no sabría mucho más de ellas, porque son extrañas, se divierten permaneciendo escondidas ante los ojos de los hombres normales y/o aburridos; y no abundan porque son una clasificación que esta a punto de extinguiese. Existe solo un espécimen que ocupa esta denominación y lleva el nombre de Catalina.
FAaaaaaa!! Pero que hermosos incisvos, los de esa mina no?...
y todo esto es una garcha que tenia escrito hace un tiempo, cuando queria caerle bien a catalina, y que dejara de enojarse conmigo...todos sabemos que las minas que aman la pelicula"Amelie" son unas cornudas.
Pd2: La tal Catalina, no es la de la foto he!